Que ratito más especial vivimos ayer en el taller de Loalba, la fundición. Fue una experiencia única. Es muy curioso todo el proceso de diseño y creación de una pieza y es tremendamente gratificante ver ese diseño hecho realidad. Además el taller es un lugar muy cálido y lleno de piezas antiguas donde además la atención por parte de las instructoras es súper familiar y cercana, disfrutas de merienda, te enseñan y explican todo el proceso, tienen además una paciencia infinita…. Gracias Amparo, Begoña y Andrea ❤️ volveremos….
16 de septiembre de 2026